Archivo | censura RSS feed for this section

Y facebook España bloqueó a Jordi Català…

30 Ene

No te avisan de nada y, de un día para otro, ves que te lo han eliminado todo…
Así de fascistas son los de facebook España…


Era curioso porque tenía infinidad más de amigos Jordi que la página de spain crisis (que por suerte he salvado al tener otro administrador…

Pues nada, vuelta a empezar…
Aquí el nuevo Jordi:
https://www.facebook.com/cliente.indignado.1

Y la página:
https://www.facebook.com/Spain-Crisis-425080030917489/

Anuncios

CUIDADO, El País sigue alimentando la idea de que España, como Turquía, debe controlar y censurar las redes sociales…

14 Nov

La prensa española (toda) el 1-O sufrió un gran mazazo a su credibilidad, algo que no podrá reponerse en décadas. Mientras iban negando la violencia policial, twitter se llenaba de miles de imágenes de policías abriendo la cabeza a ancianos o disparando balas de goma contra el pueblo.

Esa connivencia rastrera con el gobierno de Rajoy les ha supuesto un duro golpe, de repente han visto que incluso sus artículos son ridiculizados en las redes sociales… Y eso no lo pueden permitir…

Su memez llega a puntos tan caricaturescos como que el procés catalán es obra de un contubernio ruso-venezolano… Las mismas paranoias que Franco cuando decía lo de “judeo-masónico”…

Por eso, últimamente estamos viendo editoriales preocupantes en El País…

Hablan de “mensajes eficaces ente lo ciudadanos” los que omitieron la represión policial del 1-O.

Pero la editorial más bestia es la de hoy:

Claro…, como hay “brecha tecnológica” hay que proteger a los que no tienen cuenta en redes sociales prohibiendo o censurando internet.

(…)

“Expertos” dicen…
Y esto ocurre porque mucha población miró hacia otro lado cuando, con la excusa del referéndum, el gobierno español bloqueó rangos de IP, OBLIGÓ que France Telecom, Euskaltel y Teléfónica bloquearan webs (lo mismo tuvo que hacer Fundacio.cat con los dominios .cat…)
Cuando la censura llega es para quedarse.
Lo de El País tiene muy mala pinta, mucho me temo que, como si fuera Turquía o China, se intentará capar las redes sociales muy pronto…

Bienvenidos a Francoland…

Bofetada de Bélgica a la justicia española y a la Marca España.

6 Nov

Un país que no da seguridad jurídica es un lugar donde la inversión extranjera no va. No solo hay que proteger a las empresas sino a los trabajadores también.

En pocos días España ha enseñado su peor cara al mundo. Ya no es ese sitio de paella, siesta y poco trabajar…
El mundo (menos los españoles) ha visto:
-Represión contra gente que quería votar.
-Presos políticos.
-Encarcelamiento por letras de canción o por tuits.
-Acusados de terrorismo por una pelea de bar.
-Censura de webs.
-Permisibilidad ante la violencia nazi.
-Destitución de un gobierno democrático elegido en las urnas.
-Presunta prevaricación judicial y maltrato policial a detenidos.
-Políticos exiliados.


¿Quién va a invertir en España con esos antecedentes…?
Es muy difícil conseguir buena fama pero muy fácil destruirla…
La marca España ha caído en picado porque las redes sociales son libres, aunque el periódico más “progresista” de España pida el control…

Pero una de las cosas que ha destruido también España es su reputación en el mundo de internet. Bloquear rangos de IP ha creado mucha inseguridad.
España se ha unido con esas decisiones a países como China o Turquía.
Hay que recordar que el 1-O, y en días previos al referéndum, el gobierno español OBLIGÓ que France Telecom, Euskaltel y Teléfónica bloquearan webs. Lo mismo tuvo que hacer Fundacio.cat con los dominios .cat…
Y a ello hay añadir que las fuerzas de seguridad del estado pidieron cooperación a un foro ultra (forocoches).
El gobierno español abrió las puertas para que desde un foro se pueda neutralizar las webs que no les gusten…

Como en una república bananera


Es evidente que hoy en día España no entraría en la UE, igual que no puede hacerlo Turquía. España incumple el acervo 24 sobre justicia, libertad y seguridad.
Realmente, incumple otros requisitos…

Pero el problema no solo es el de la inversión interior sino exterior.
Las empresas españolas tendrán más problemas a la hora de conseguir contratos públicos por su deriva autoritaria.
Fíjense que Florentino Pérez, en su OPA a Abertis, utiliza una filial alemana (Hochtief) ya que el negocio de la excatalana es mundial. Y mejor presentarse como alemana que como española (incluso cotizará en al bolsa de Fránkfort…) en futuras concesiones.

Nadie llama nazis ya a los alemanes, en cambio a España la tildan de franquista…


Lo de Bélgica ha abierto los ojos a más de uno en Europa, una UE que solo le importa que España pueda pagar los intereses de la deuda. Una organización en la que el estado español no tiene ningún cargo relevante…

20 MINUTOS censura y despide al dibujante ENEKO.

1 Nov

Hay que recordar que 20 MINUTOS es propiedad de El Heraldo de Aragón.

La embajada española en Bulgaria prohíbe una conferencia de un dibujante de cómics catalán (Cels Piñol)

18 Oct

Cuando un catalán debe o quiere dar una conferencia en el extranjero, las cloacas del estado español lo investigan…
Y a Cels Piñol le encontraron la osadía de colaborar con Demòcrates…
¿Cómo es eso que dice el PP de que no se persigue a la gente por su ideología?

El mismo dibujante lo explica en un hilo en twitter:

Supongo que debe ser increíble no tener un Estado en contra.

MOVISTAR hace censura a la china con los usuarios catalanes y además MIENTE.

16 Sep

Siguiendo el hilo en twitter, una trabajadora de Movistar (una tal Coral) dice que el motivo de la censura es por órden judicial

Pero cuando le han pedido copia de la orden judicial, Coral ha desparecido…
Es muy posible que Movistar actúe por decisión propia, que se haya aliado con Rajoy y en contra del pueblo de  Catalunya.

Qué suerte que a mí no me roba ni un céntimo Movistar.

Artículo que La Vanguardia de nuevo ha censurado a Sánchez Piñol: "ZARZALEJOS, LEJOS, LEJOS"

7 Mar

“ZARZALEJOS, LEJOS, LEJOS”

¿Puede haber nada más gravoso, más asqueroso y más digno de animadversión que los artículos del señor José Antonio Zarzalejos? Pase lo que pase en el mundo, el señor Zarzalejos dedicará todas y cada una de sus piezas periodísticas a atacar, denostar y vituperar el proceso soberanista.

Lo que acaba resultando insufrible no son tanto las opiniones expuestas como la reiterada idiotez de los argumentos; la insidiosa canción de nunca acabar contra Artur Mas, obtusa y sin duda contraproducente, porque el acoso monomaníaco haría parecer simpático el mismo Barrabás. El tono de estratega de salón, de domador de pulgas. Los razonamientos alienígenas. Las ínfulas baratas.

Seamos justos: la prosa zarzalejiana no es exaltada ni descabellada; ni es estulticia furibunda ni abunda en desatinos, pero sufre un daño mucho peor, un mal imperdonable en un hombre que va de periodista de élite: es de laboratorio. Los catalanes de quien habla diríais que son moléculas enfocadas por un microscopio. Y cuando nuestro insigne exdirector del ABC alega un sincerísimo amor por Catalunya, este sentimiento es tan creíble como inmodificable: él nos amará siempre que los catalanes sean lo que él exige que sean: que no lo sean.

En Madrid la política es cosa de gabinete. Para las élites españolas, la calle no existe. Sólo hay sedes, cúpulas y ministerios. Tan sólo un mundo como el aznariano podía ser capaz de crear el vocablo pancarteros. Y Zarzalejos viene de este mundo. Por lo tanto, que la mirada zarzalejiana intente valorar el Proceso es como pedir a un daltónico que nos describa el Arco Iris.

¿Cuántos secesionistas habrá convertido a la fe unionista, el señor Zarzalejos? La pregunta es irrelevante. En cierta ocasión me encontraba en una remota ciudad del Congo donde sólo había dos blancos: yo y un viejo misionero belga. Recuerdo que le pregunté, de la manera más delicada posible: ¿Está seguro que las ideas religiosas del millón de personas que nos rodean son perfectamente erróneas y en cambio las suyas, que no mantiene a nadie más que usted, son verdades de una abrumadora perfección, incuestionables y superiores? Respuesta: Por supuesto. La siguiente pregunta fue cuántos africanos había convertido a la fe apostólica y romana en treinta años de misión. Ah, no, eso no, confesó, todo satisfecho: Ninguno. Lo que importaba era el apostolado.

Pero volvamos a la cuestión del principio: ¿deberíamos encontrar odioso José Antonio Zarzalejos, o al menos sus artículos fútiles y vocingleros, sus estruendos de ideólogo arcaico y periclitado?

En un relato autobiográfico, Herman Hesse explica que se recluyó en un balneario para superar una crisis nerviosa. Todo va bien hasta que en la habitación contigua se instala un cliente holandés, impertinente y barrigón, que le convierte la estancia en un infierno. Sólo los separa un leve tabique, y el holandés arrastra muebles, sus carcajadas son escandalosas. Su cama chirría y relincha, abuchea la mujer con unos aullidos guturales. Más que toser, brama. Hesse no puede más. Y había acudido al balneario para superar un estado depresivo! Pero entonces se hace una pregunta mágica: ¿y si por un instante, sólo uno, sustituyo el odio por la conmiseración? Hesse intenta visualizar el holandés cuando era pequeño, sus frustraciones, sus penas. Toda su vida. Intenta imaginar qué dolor profundo la había llevado al balneario. La madrugada siguiente, Hesse ya mira su vecino de otro modo. Comulga con su sufrimiento. Lo queire. ¿Podríamos hacer lo mismo con Zarzalejos? A ver.

Dicen del joven Churchill que la primera vez que ocupó un escaño, sentado junto a un viejo parlamentario de su mismo partido, miró las filas rivales y exclamó: ¡Ajajá! De modo que estos son nuestros enemigos (Recordemos que el parlamento inglés no es un hemiciclo, es un rectángulo: los grupos opuestos se sientan cara a cara). Y el veterano diputado le contesta: No, joven, no; los de aquí delante son nuestros adversarios. El enemigo detrás nuestro.

Al pobre José Antonio Zarzalejos le pasa lo mismo. Decir que su gente lo apaleó sería quedarse corto. Fue triturado, descuartizado, aniquilado en varias pugnas de estas de gabinete, tan madrileñas, que las moléculas no entienden. (Y que les importan un rábano, además). Como nos puede resultar odioso un hombre que ha sufrido el ataque cavernario desde todos sus frentes? Yo no sabía que la cosa fuera tan salvaje hasta que leí una sentencia en la que el juez condenaba Jiménez Losantos por haber difamado Zarzalejos. Durante más de un año, al parecer, Losantos había usado su micrófono para dedicarle los epítetos siguientes: calvorotas (sic), mentiroso, traidor, sicario, embustero, bobo, analfabeto funcional, inútil, zote, zoquete, fracasada, pobre diablo, pobre enfermo, nulidad, ruindad, pésimo director, director incompetente, ignorante, escobilla para los restos, Zanzalejos (sic), Carcalejos (sic) y, para acabarlo de rematar, Despojo intelectual y detritus humano. Amén.

Muy bien: le queremos. Algo, por lo menos. Pero por favor, que se nos concedan dos gracias. Primera: que, antes de bramidos que en Catalunya vivimos un ambiente crispado, lea en voz alta las sentencias de sus batallitas intestinas. Y segunda: en lugar de hacernos tanto la murga, ¿no se podría dedicar un poco más a sus enemigos?

Albert Sánchez Piñol

¡SÍ, AL MUSEO MILITAR! El artículo que La Vanguardia ha censurado a Sánchez Piñol.

9 Feb

¡Cielos, al Albert Sánchez Piñol, autor de VICTUS, muy pronto habrá que llamarle INVICTUS…!

La embajada española en Holanda boicoteó la presentación del libro.
Un dibujante relacionado con C’s y que compara a los catalanes con los nazis hace la versión en cómic…
Le censuran artículos en La Vanguardia…

¡SÍ, AL MUSEO MILITAR!

El señor Ricardo Álvarez-Espejo, teniente general del ejército, ha propuesto recientemente que se cree un Museo Militar en Barcelona, objetivo que considera “ambicioso e irrenunciable”. Nuestra opinión es que ya era hora que el ejército hiciera una propuesta que pudiera ser muy acogida por la sociedad catalana. Estamos seguros de que el señor Álvarez-Espejo se dejará asesorar, en una amable colaboración entre las fuerzas armadas y mundo civil.

Para empezar sería muy interesante que el Museo Militar dedicara una galería a las masacres que el ejército ha cometido históricamente contra la población civil catalana. Por ejemplo, escogiendo una entre tantas, los hechos de Cambrils de 1640, cuando después de un breve asedio la plaza se rinde a las tropas castellanas. Incumpliendo todos los pactos, el ejército masacró a más de setecientos cambrilenses.

Muy apropiada y visual sería una sección que se titulara: “Bombas sobre Barcelona”, donde se detallaran todos los bombardeos que el ejército español, y sus aliados, han perpetrado históricamente contra la capital catalana. Difícilmente encontraríamos otro caso de una urbe bombardeada tantas veces, y tan salvajemente, por el mismo ejército que supuestamente tenía que defenderla. Digo que sería una sección muy visual porque se podrían incluir croquis y gráficos de la devastación urbana y humana, así como modelos de los proyectiles empleados, que incluirían desde la arcaica balística del siglo XVII hasta las modernas bombas de fragmentación de la guerra civil española.

Otro apartado lo merecerían los enfermos de psicopatía que se han enfundado el uniforme militar y han recalado en Catalunya. Como por ejemplo Charles de Espagnac (1775-1839), un francés expulsado de su país, por reaccionario, pero que hizo carrera en el ejército español. Su demencia lo llevó a prohibir las barretinas, el pelo largo en los hombres y las trenzas en las mujeres. Le gustaba bailar bajo la horca, entre los pies de los cadáveres que había mandado colgar, borracho por una combinación de ron y aguardiente. Fernando VII siempre lo defendió: “Está loco, pero para estas cosas no hay otro”.

Una temática indispensable para cualquier Museo Militar que se precie sería la de los gobernadores militares y su relación con Catalunya. Recordemos la famosa frase del general Espartero. “Hay que bombardear Barcelona cada 50 años para mantenerla a raya”. Menos célebre es el capitán general Juan Zapatero y Navas, conocido por sus propias tropas como el general Cuatro Tiros. Y con razón. Su frase preferida era: “Yo sé cómo se arregla; a ese, ‘cuatro tiros’; a ese otro, igual. Cuatro tiros y se acabó el problema”. Los civiles catalanes, en cambio, preferían denominarlo el Vampiro por su afición a los fusilamientos indiscriminados. En cierta ocasión ajustició a un pobre chico jorobado, escogido al azar. ¿El motivo? Que según algunos delatores en la última revuelta obrera había participado un chico jorobado.

El general Severiano Martínez Anido no desmerecía a sus predecesores: en 1920, como gobernador militar de Barcelona, se enfrentó con el gobernador civil Carlos Bas, a quien acusaba de “blando”. Anido le exigió que le dejara fusilar a “gente como Eugeni d’Ors, Lluís Companys, Joaquín Montaner, Francisco Layret, Salvador Seguí, Ángel Pestaña, Mario Aguilar, Guerra del Río, los hermanos Ulled, y otros”. En sus memorias Bas narra el diálogo. Bas: “Señor gobernador militar, soy el gobernador civil, no un asesino”. Anido: “No es cuestión de asesinar sino de ejecutar. No emplee usted palabras malsonantes”.

Y puesto que nos referimos a “palabras malsonantes”, también se podría dedicar una sección del museo a la temática “La prensa militar y Catalunya”. En las hemerotecas hay centenares y centenares de artículos del siguiente estilo, publicado en La Correspondencia Militar, el 13 de diciembre de 1907: “El problema catalán no se resuelve, por la libertad, sino con la restricción; no con paliativos y pactos, sino por el hierro y por el fuego”.

¡Qué gran fortuna que hoy en día el ejército español ya no practique las “palabras malsonantes”, que sólo sean materia de memoria y de museo! Esto es loable y es cierto. Tan cierto como que el pasado mes de noviembre publicamos el artículo “¡Un paso al frente!”, en el que describíamos el caso de un militar en activo, el teniente Luis Gonzalo Segura, a quien la fiscalía militar le ha abierto un expediente que podría acabar con la solicitud de seis años de prisión. ¿El delito? Ser el autor de una obra de ficción, concretamente una novela, donde se describen unas fuerzas armadas en las que reina el nepotismo y la corrupción a gran escala. Cuesta de creer, así que lo repito: en pleno siglo XXI la jurisdicción militar española puede pedir una pena de seis años de prisión por escribir una novela.

Precisemos, para acabar, que el mismo señor Álvarez-Espejo, que ahora nos regala la afortunada iniciativa del Museo Militar, publicó inmediatamente un artículo de réplica en este diario, titulado “Otro paso al frente”, una réplica extraordinariamente peculiar, por cierto, puesto que en todo su artículo no mencionaba ni una sola vez el motivo de réplica: es decir, el teniente Segura y su caso.

Cuando escribo estas líneas, el teniente Segura vuelve a estar bajo arresto

CIUTAT MORTA sin censura.

17 Ene

Me fastidia enterarme que el documental que ha levantado tanta expectación y que se pasará hoy por el Canal 33 a las 22:25 se emita con cinco minutos censurados…

Pues bien, os dejo el link del vídeo íntegro. Más o menos, entre los minutos 45 y 51 son los que el juez ha ordenado cortar como medida cautelar:

http://www.cultureunplugged.com/documentary/watch-online/play/51921/Ciutat-Morta–Dead-City-

El Instituto Cervantes, presuntamente, hace de FAHRENHEIT 451 con los libros catalanes…

5 Sep

Y eso que el libro, originalmente, se escribió en castellano…

Es más, los catalanes con decisión de mando no salen bien parados en la obra…

Y sólo recordar que España, igual que Alemania e Italia, tuvo a un fascista mandando…
Fascistas que actuaban presuntamente como el Instituto Cervantes…

spain crisis

ESTE BLOG ES EL ARCHIVO DE SPAINCRISIS.BLOGSPOT.COM (si quieres escribir un comentario y tener una respuesta rápida, mejor que lo hagas en ese blog)