Archive | colec·ctiu Wilson RSS feed for this section

Xavier Sala-i-Martin, del Col·lectiu Wilson, se mofa de las mentiras de España.

23 Mar

TRANSCRIPCIÓN EN LA LENGUA QUE HABLAN EN ARGENTINA DEL DISCURSO ANTE LOS EMPRESARIOS CATALANES.

Parte de la transcripción (traducido de vila web):

A mí me gustaría, cuando se tomaran decisiones en una dirección o en otra, que se hiciera de manera racional y que no se confundieran cosas. Muy a menudo, cuando se explica la situación catastrófica en que quedaría Catalunya si se independizara, y hace unas semanas explicaba justamente ahí, “per se”, no ayuda a decidir, si no sabemos cuál sería la situación si no marcháramos . Y por tanto, a la hora de decidir, debemos poner en la balanza que nos pasará si nos vamos y qué nos pasará si no nos vamos.

Y cuando hablo de costes y beneficios no me refiero sólo a costes económicos. Esto es como una especie de divorcio. Tú puedes estar casado porque tu mujer es muy rica, o muy guapa o porque te lo quieres mucho. Y puedes querer divorciarte no sólo porque ha perdido dinero con la crisis, sino porque has dejado de amarla. Por lo tanto, el sentimiento catalán y español también entran en la balanza. Lo que quiero decir es que la balanza se debe hacer bien hecha.

‘¿Por qué hablamos de deuda si la pagaremos tanto si nos vamos o no?’
Hace un momento se hablaba de la gran amenaza: “Si os váis, vais a tener que asumir la deuda española.” Y entonces ponen un gráfico de estos y dicen que esta deuda es el 120% del PIB y que “no lo váis a poder pagar”. Puede que sí, que lo hayamos de asumir, pero la pregunta es, y por favor, no riáis: si nos quedamos, quien cojones pagará esta deuda? (RISAS) No pagaremos igual, si nos quedamos? ¿Por qué hablamos de deuda si la pagaremos tanto si vamos o no? De hecho, si nos vamos existe la posibilidad de que ellos se enfaden y nosotros decidimos no pagar su deuda. Si queremos hacer la balanza bien hecha ello iría favor de irse, porque si nos quedamos seguro que pagamos.

Otra. Por favor, no riáis: “Si os váis, os vais a quedar sin créditos internacionales.” Y qué pasa aquí? Acaso tenemos, de crédito internacional, formando parte de España?

ESPAÑA ES UN GRAN HOMER SIMPSON
Otra cosa que dicen: “Si os váis, los abuelitos no cobrarán las pensiones Porque en España hay el fondo de pensiones.” Antes ya se ha explicado que tenemos un sistema de reparto y que el dinero de los jóvenes va a parar a los ricos. Sí que es verdad que hay un fondo de pensiones que se creó cuando había superávit y cuando se veía que la generación del “babyboom”, que somos nosotros, seríamos tantos. Somos esa generación en que había excedentes en la mili porque como que los militares no habían visto con veinte años de antelación que venía una generación grande no pusieron más camas (RISAS). Y como no había suficiente camas varios se quedaron fuera de la mili. Pues para todos ellos, cuando nos jubilemos, hicieron un fondo de pensiones.

Pero antes de mirar el número del fondo de pensiones, dejadme que os recuerde uno de los grandes filósofos del siglo XX, que se llama Homer Simpson. En uno de los episodios, que es muy bueno, tienen que hacer obras en casa, y la Margen le dice que hay que romper el cerdito de cerámica, porque es allí donde están los ahorros. Rompen el cerdito y la Margen se encuentra con la sorpresa de que Homer había sacado todo el dinero. Y le dice: “¿Pero qué has hecho?” Y Homer responde: “No, no hay dinero, pero fíjate que está lleno de pagarés. Ya devolveré dinero.”

 Es decir, toda España es un gran Homer Simpson, un gran cerdito de Homer Simpson. En el fondo de pensiones hay pagarés del gobierno español. Es decir, la deuda pública española.

Hay mucha gente que dice: “Los catalanes no podés decir que sois mejor, Vuestra ADN no dice que sepáis gestionar mejor.” No es cuestión de ser mejores o peores. Es cuestión de, teniendo un estado grande, tener que hacer políticas para todos. Pero en la situación actual no estamos en este caso. A mí me parece cada vez más obvio que no es que el estado esté administrando más o menos generosamente un estado heterogéneo, no. El problema es que es abiertamente hostil. Y por lo tanto no es que nosotros seamos mejores. No es que los gobiernos catalanes futuros que gobiernen una Catalunya independiente sean genéticamente mejores o estén mejor preparados. No, no. Es que simplemente no decidirán en contra de lo que queremos nosotros.
Esto se puede ver con la lengua. El señor Wert dice que no se puede permitir que tengamos la inmersión lingüística, que lo dice el Tribunal Constitucional, que quien quiera la escolarización en castellano debe poder tener.

Se me acaba el tiempo y no puedo poner más ejemplos. Pero tenía todo de ejemplos de infraestructuras que se deciden de manera irracional. Todos hemos visto ese mapa tan divertido del corredor mediterráneo pasando por Madrid. Y decisiones que se toman que claramente no van en la dirección que nos favorece a nosotros.
Es que tener un gobierno español como éste influye en la balanza. No debemos pensar qué pasará si Catalunyaa es independiente contraponiéndose a una España idílica. No debemos contraponerlo a una España que tiene un gobierno claramente hostil, que no invierte suficientemente en Catalunya, que decide no aceptar lo que queremos para nuestros hijos y nuestras escuelas.

‘Dejadme terminar, como conclusión, hablando de Europa. “Si os váis de España, quedaréis Fuera de Europa por tres generaciones.” Tres generaciones, eh, ya saben, tres. Aquí también deberíamos hacer, por cierto, la balanza y decir qué pasa en una Catalunya independiente fuera de Europa y qué pasa en una Catalunya independiente dentro de Europa. El espectáculo de Chipre de este fin de semana quizás nos debería invitar a todos a reflexionar sobre la belleza de estar en Europa. Históricamente, sí que es verdad que Europa ha sido el bastión, el paradigma de la libertad y la democracia. Pero por lo que vemos ahora en Europa, quizás es cada vez menos cierto. Quizás el bastión de la democracia y la libertad son países como Suiza, donde  gracias a que la población vota deciden limitar los bonus de los banqueros. Y no están en la Unión Europa.

Pero hablando de la amenaza que nos echarían … No es creíble. No es creíble. Permitidme que repita cosas que he dicho otras veces, pero creo que es importante. Si  viniera un hombre verde – verde con v, no con w -, extraterrestre, de otro planeta y nos preguntara a los ciudadanos del planeta Tierra: “¿Cómo tomar decisiones?” Nosotros le diríamos: “El líder, el votamos, los que hacen las leyes, los votamos, los que hacen los presupuestos, los votamos, votamos, votamos, votamos …” Y si entonces aquel extraterrestre de color verde viera un mapa del mundo y nos preguntara: “¿Cómo le llamáis de estas líneas que separan los países?” Responderíamos: “Fronteras”.
Nueva pregunta: “Y como se cambian las fronteras, votando?” Nosotros deberíamos decir: “No, esto va a hostias. Perdón, a bofetadas.” Y como ciudadanos del planeta Tierra deberíamos estar todos avergonzados que cada vez que un país logra la independencia en una guerra, quince días después va a las Naciones Unidas y todos lo reconocen. Todos. A ningún país de esos que han alcanzado la independencia con la violencia les han dicho nunca que no. Son todos a las Naciones Unidas, incluso al cabo de unos cuantos años son todos dentro de Europa. Y ahora nos dicen que no podemos votar? Ahora nos dicen que nos van a echar porque votamos? Con qué cara irán los europeos por el mundo y dirán: “A estas ciudadanos, que eran ciudadanos europeos – porque somos ciudadanos europeos, no somos como Serbia u otros que queremos entrar -, nosotros los hemos echado.” Y cuando alguien les pregunte: “¿Y por qué los has echado?” Los europeos tendrán que decir: “Es que tuvieron las narices de votar.” Esto, perdonad, yo no me lo creo. Muchas gracias.


AQUÍ EL ACTO ENTERO DEL COLECTIVO WILSON EN EL CÍRCULO DE ECONOMÍA.

Col·lectiu Wilson por tierra, mar y aire.

22 Mar

El colectivo nació por la indignación que sentían unos catedráticos y doctores en economía -de renombre mundial- por las falacias y mentiras barriobajeras que hacía España.

Un “dream team” que España, ni harta de vino, soñaría tener:

Pol Antràs es Catedrático de Economía en la Universidad de Harvard. Se doctoró en el Massachusetts Institute of Technology en 2003. Ha sido director del grupo de trabajo sobre Comerio Internacional y Organizaciones en el National Bureau of Economic Research y también mantiene una afiliación con el CEPR de Londres. Ha impartido clases como visitante en el MIT y la LSE. Es co-editor del Journal of International Economics y editor asociado de varias revistas internacionales. Su investigación se centra en la economía internacional.

Carles Boix es el Catedrático Robert Garrett de Política y Asuntos Públicos en Princeton University. Es licenciado en Derecho e Historia por la Universidad de Barcelona y doctor en ciencia política por Harvard University. Antes de enseñar en Princeton, fue profesor en Ohio State University y en la Universidad de Chicago. Es un Guggenheim fellow y un miembro de la American Academy of Arts and Sciences. Su investigación se centra en el análisis empírico de la democracia y en economía política comparada.

Jordi Galí es Director del Centre de Recerca en Economia Internacional (CREI), Catedrático de la Universitat Pompeu Fabra y Research Professor de la Barcelona GSE. Obtuvo su doctorado en el MIT en el año 1989. Es investigador asociado del National Bureau of Economic Research (Cambridge, MA) y del CEPR (Londres). Ha sido profesor en Columbia University y New York University. Actualmente es el Presidente de la European Economic Association. Su investigación se centra en los cicles económicos y la política monetaria.

Gerard Padró i Miquel es Catedrático de Economía en la London School of Economics and Political Science (LSE) y co-director del programa de investigación en gobernabilidad y economía política en el International Growth Centre. Obtuvo su doctorado (PhD) por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en 2005. Es investigador asociado del NBER (Cambridge, MA) y del CEPR (Londres). Ha sido profesor en Stanford University y sus lineas de investigación son en desarrollo económico y en economía política.

Xavier Sala i Martín es el Catedrático J and M Grossman de Desarrollo Económico de la Universidad de Columbia en Nueva York. Obtuvo su doctorado (PhD) en la Universidad de Harvard en Massachusetts en 1990. También ha dado clases a las universidades de Yale, Harvard y la UPF de Barcelona. Es investigador asociado del National Bureau of Economic Research en Estados Unidos y es el asesor principal del Centro de Competitividad Global del Foro Económico Mundial de Davos, Suiza. Su investigación se centra en el crecimiento y desarrollo económico y la macroeconomía.

Jaume Ventura es Investigador Sénior del Centre de Recerca en Economia Internacional (CREI), Catedrático de la Universidad Pompeu Fabra y Profesor Afiliado de la Barcelona GSE. Obtuvo su doctorado (PhD) en la Universidad de Harvard el 1995. Es investigador asociado del National Bureau of Economic Research (Cambridge, MA) y del Center for Economic Policy Research (Londres). Ha sido profesor en el Massachusetts Institute of Technology y en la Universidad de Chicago. Su investigación se centra en la macroeconomía i la economía internacional.

ESTOS 6 “DON NADIES” anuncian que la Catalunya independiente sería viable, no sólo eso, sería rica.

La web

Por TV3:

En el Círculo de Economía (Cercle d’Economia):

Y por la radio nacional de Catalunya:

El dividendo fiscal de la independencia.

21 Nov
La economía de Catalunya estará por encima de Italia…



COL·LECTIU WILSON:

1 Una hipotética independencia de Catalunya tendría un impacto fiscal importante porque el dinero que actualmente la administración central del estado obtiene de Catalunya y que nunca vuelve a ésta, no saldría de Catalunya en el supuesto de que ésta se constituyera en un estado independiente. El dinero que ganaría Catalunya se llama el “dividendo fiscal de la independencia”.

2 La balanza fiscal mide la redistribución entre los territorios de un país: el dinero que el Estado obtiene de unos territorios y da a otros. Aunque es cierto que son las personas, y no los territorios, las que pagan impuestos, también es obvio que una parte importante del gasto público (como las infraestructuras) se hace en los territorios. Por esta razón el cálculo de la balanza fiscal es legítimo e informativo.



3 Hay dos maneras de calcular la balanza fiscal. El método del flujo monetario asigna los gastos en el territorio donde se gastan. El método del beneficio, en cambio, asigna los gastos allí donde viven los ciudadanos que se benefician.

4 El “dividendo fiscal” es el déficit de la balanza calculado por el flujo monetario. La balanza por flujo monetario asigna el salario de un funcionario que vive en Madrid a la Comunidad Autónoma de Madrid. Eso se debe a que el salario de este funcionario tiene un impacto económico en los restaurantes y las tiendas de Madrid. Que este funcionario trabaje para un Ministerio y por lo tanto “beneficie” o no a los ciudadanos de otros territorios es irrelevante para calcular el “dividendo fiscal de la independencia”. Bajo el supuesto de independencia, este dinero se gastaría en Catalunya y tendría un impacto económico positivo en Catalunya. Por esta razón el “dividendo fiscal” es el déficit de la balanza calculado por el flujo monetario.

5 La balanza fiscal para el método del flujo monetario se calcula como la diferencia entre los impuestos que pagan los catalanes a la Administración central menos los gastos que ésta realiza en Catalunya.

6 Parte del dinero que el sector público gasta proviene de créditos que pide el Gobierno central, unos créditos que, lógicamente, tienen que ser devueltos tarde o temprano con los impuestos de los ciudadanos. Una parte de estos impuestos se cobrarán en Catalunya. Tener en cuenta estas deudas es lo que se llama “neutralizar” la balanza fiscal. Pensar que la balanza fiscal no se tiene que neutralizar es equivalente a pensar que el Gobierno de España no pagará sus deudas. Como pagar las deudas no es una opción sino una obligación, “neutralizar” la balanza no es una opción sino una obligación.

7 Algunos analistas intentan confundir a la gente a base de presentar cuatro, seis, ocho o diez cálculos diferentes de la balanza fiscal con el objeto de entender que estos cálculos son imprecisos y arbitrarios. Es cierto que, en función de la pregunta que uno se haga se puede utilizar el método de beneficio o el método monetario. Sin embargo, para calcular el “dividendo fiscal de la independencia” sólo hay dos metodologías: la correcta y la incorrecta. La correcta es la monetaria y neutralizada.

8 Si los ciudadanos de Catalunya decidieran optar por la independencia, Catalunya obtendría un dividendo fiscal de unos 16.000 millones anuales: la totalidad del déficit fiscal que mantiene con España calculado por el método del flujo monetario.

9 Durante las últimas décadas Catalunya ha mantenido un déficit de la balanza fiscal importante y que no parece que tienda a bajar: el 30% de los recursos fiscales aportados por los catalanes no vuelven nunca. Eso corresponde aproximadamente al 8% del PIB cada año, equivaliendo a 2.250 euros por habitante en el 2009. El déficit acumulado desde 1986 suma 300.000 millones de euros.

10 El principal responsable del déficit de la balanza fiscal catalana no son los impuestos sino el gasto. Es decir, el problema no es que los catalanes paguen una cantidad anormal de impuestos a la Administración central. El problema es que ésta última gasta una cantidad anormalmente baja en Catalunya. Ello se debe, en parte, a que el modelo de financiación de la Generalitat es deficiente. Y, en parte, por la minúscula inversión pública del Estado en Catalunya.

11 Esta inversión minúscula, mantenida a través de los años, ha hecho que Catalunya haya acabado teniendo el stock de capital público relativo a producto interior bruto más pequeño del Estado español.

12 El “dividendo fiscal de la independencia” sería de 16.000 millones anuales, incluso teniendo en cuenta que las estructuras de estado costarían dinero. Las profesoras Bosch y Espada de un lado y el economista De la Fuente de otro calculan que los gastos netos serían de unos 3.000 millones de euros. Desde el punto de vista de país y de impacto económico, estas estructuras de estado serían un gasto que se haría en Catalunya, pagando a trabajadores catalanes que gastarían buena parte de sus salarios en restaurantes y tiendas catalanes. Todo eso tendría un impacto positivo directo sobre la economía catalana. Por lo tanto, para calcular el “dividendo fiscal de la independencia” para Catalunya, sólo es necesario mirar el saldo de la balanza fiscal y no tenemos porque descontar los costes de las estructuras de estado.

13 El dividendo fiscal para la Generalitat, por el contrario, no sería de 16.000 millones sino de 13.000 millones adicionales cada año porque tendría que hacer frente a gastos adicionales de 3.000 millones que se tendrían que restar de los 16.000 millones. Bien empleado, este dinero permitiría evitar recortes, devolver deuda, rebajar impuestos o construir infraestructuras adicionales.

14 El dividendo fiscal abriría la posibilidad de revertir la tendencia de declive de las últimas décadas. Para conseguirlo, sin embargo, haría falta que la Generalitat lo usara de manera eficiente y en beneficio de la prosperidad económica de los catalanes. Unas mejores infraestructuras permitirían aumentar la tasa de crecimiento a medio y largo plazo. Unos impuestos más bajos atraerían la inversión extranjera y ayudaría a captar y retener talento. Una deuda más reducida llevaría a una mejora de los ratings y una disminución de la prima de riesgo, y por lo tanto, del gasto que se malversa en intereses. Finalmente, los recursos adicionales también posibilitarían un gasto social propio de un estado moderno. Todos estos factores se reforzarían mutuamente, creando un círculo virtuoso. Eso contrasta con el círculo vicioso que comporta el mantenimiento de la situación actual: más deuda, más intereses, menos gasto social y más impuestos. En una palabra: el declive económico de nuestro país.      

Colectivo WILSON para la verdad.

21 Nov

COL·LECTIU WILSON.




Seis destacados economistas, catedráticos y académicos catalanes, entre los que figuran Jordi Galí y Xavier Sala i Martín, han creado un colectivo, denominado Wilson, que tiene por objetivo ofrecer información veraz a la ciudadanía sobre cuestiones económicas de actualidad, como la deuda pública o las pensiones.

El Colectivo Wilson, que debe su nombre al presidente estadounidense y premio Nobel de la Paz Woodrow Wilson (1856-1924), pretende además aportar un análisis en profundidad sobre qué será de Catalunya en lal independencia.

Los miembros del colectivo aseguran, en este sentido, que ven “con preocupación” cómo algunos partidos, analistas y medios de comunicación “llevan a cabo campañas de desinformación” que buscan “atemorizar a los ciudadanos”.

“Hemos decidido poner nuestros conocimientos y nuestra opinión sobre los diferentes debates al servicio de los ciudadanos, para que puedan separar el grano de la paja, las verdades de las mentiras, las realidades de las exageraciones y los argumentos correctos de los incorrectos”, señala el grupo.

QUIÉNES SON:


Pol Antràs (Ph.D., MIT) Catedrático de Harvard University
Carles Boix (Ph.D., Harvard) Catedrático de Princeton University
Jordi Galí (Ph.D., MIT) Investigador Senior del Centre de Recerca en Economia Internacional (CREI)
Gerard Padró i Miquel (Ph.D., MIT) Catedrático de la London School of Economics
Xavier Sala i Martín (Ph.D., Harvard) Catedrático de Columbia University
Jaume Ventura (Ph.D., Harvard) Investigador Senior del Centre de Recerca en Economia Internacional (CREI)

Un auténtico dream team.


Los 14 puntos del colectivo

spain crisis

ESTE BLOG ES EL ARCHIVO DE SPAINCRISIS.BLOGSPOT.COM (si quieres escribir un comentario y tener una respuesta rápida, mejor que lo hagas en ese blog)