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La Vanguardia ya solo la compran 34.000 personas al día de media…

17 Dic

Y El Periódico 47.000…
Es lo que tienen el abrazar el anticatalanismo. El diario del grupo Godó apuesta por el PP y el de Zeta por C’s sin saber que los “peperos” compran el ABC o La Razón y los “ciudadanos” El Mundo, el AS y La Farola

Literalmente los dos periódicos, otrora catalanes, han expulsado al lector nacionalista e independentista. Actualmente La Vanguardia solo la compran los de Unió

Un -8% se han dejado de ventas en proporción al año pasado que ya arrastraba un descenso del otro que a su vez…
En caída libre y, evidentemente desde este blog nos alegramos de ello.

Gregorio Morán escupe su odio hacia Catalunya y La Vanguardia lo publica.

3 Oct

No quería comentar nada sobre la basura de artículo… 
Pero no he podido…
Hay un momento en que habla de liquidación de la izquierda.
Aunque podamos discutir lo que es izquierda o no, cierto es que los PSC-Podemos-CUP y la parte que le toca a ERC dentro de Junts pel Sí (que he calculado en misma proporción que los resultados del  2012) nos indican que la izquierda ha subido un 0,80% (42,29%). De acuerdo, poco. Pero no se ha liquidado como dice el sonado de Gregorio…

A partir de ahí todo es odio hacia la tierra que la da de comer.

Hay categorías de hombres que dejan de ser sujetos para convertirse en predicados…

Gregorio Morán al servicio del “ministerio de la verdad”:

Ada Colau rescinde un acuerdo publicitario de 5 millones con el Grupo Godó (La Vanguardia).

11 Jul

Por una vez me alegro de una fechoría de la Colau.
En las elecciones municipales, La Vanguardia española decidió castigar a Trias con el ostracismo. El candidato de CiU fue ninguneado en los medios de Godó por separatista…

Y claro, es lo mismo que tirarse un tiro en el pie…

Hace unos días el Grupo Godó vendió el 40% de 8tv a Mediaset
Y ahora esos 5 millones harán mucho daño al casi quebrado grupo…

El Ayuntamiento de Barcelona ha comunicado al diario La Vanguardia que no va a renovar el acuerdo por el que el consistorio venía contratando publicidad en el rotativo por un valor anual de 5 millones de euros. La decisión de Ada Colau afectaría a la publicidad pura y a otra más o menos ‘institucional’. El periódico del Conde de Godó tendrá acceso a las campañas publicitarias y las inserciones de tipo administrativo que realice el ayuntamiento, pero como el resto de medios.

botiflers

Estooooo… Solo 35.000 personas compran La Vanguardia de media diaria…

12 Mar

Los periódicos siempre han vivido de la publicidad pero, claro, la página entera era carísima cuando esos diarios vendían 150.000 ejemplares y tenían una difusión de 500.000…
Ahora ves publicidad a toda página de Ferretería Viuda de Hernández…

Aunque La Vanguardia todavía le salva la difusión con una media de 5 lectores por diario vendido no es así con El Periódico que tiene un difusión de 88 mil y ventas de 50 mil…

Cuesta entender que alguien tenga en cuenta lo que diga un medio de mierda que vende 35.654 ejemplares diarios…

je je, para Madrid, La Vanguardia es prensa regional…

Artículo que La Vanguardia de nuevo ha censurado a Sánchez Piñol: "ZARZALEJOS, LEJOS, LEJOS"

7 Mar

“ZARZALEJOS, LEJOS, LEJOS”

¿Puede haber nada más gravoso, más asqueroso y más digno de animadversión que los artículos del señor José Antonio Zarzalejos? Pase lo que pase en el mundo, el señor Zarzalejos dedicará todas y cada una de sus piezas periodísticas a atacar, denostar y vituperar el proceso soberanista.

Lo que acaba resultando insufrible no son tanto las opiniones expuestas como la reiterada idiotez de los argumentos; la insidiosa canción de nunca acabar contra Artur Mas, obtusa y sin duda contraproducente, porque el acoso monomaníaco haría parecer simpático el mismo Barrabás. El tono de estratega de salón, de domador de pulgas. Los razonamientos alienígenas. Las ínfulas baratas.

Seamos justos: la prosa zarzalejiana no es exaltada ni descabellada; ni es estulticia furibunda ni abunda en desatinos, pero sufre un daño mucho peor, un mal imperdonable en un hombre que va de periodista de élite: es de laboratorio. Los catalanes de quien habla diríais que son moléculas enfocadas por un microscopio. Y cuando nuestro insigne exdirector del ABC alega un sincerísimo amor por Catalunya, este sentimiento es tan creíble como inmodificable: él nos amará siempre que los catalanes sean lo que él exige que sean: que no lo sean.

En Madrid la política es cosa de gabinete. Para las élites españolas, la calle no existe. Sólo hay sedes, cúpulas y ministerios. Tan sólo un mundo como el aznariano podía ser capaz de crear el vocablo pancarteros. Y Zarzalejos viene de este mundo. Por lo tanto, que la mirada zarzalejiana intente valorar el Proceso es como pedir a un daltónico que nos describa el Arco Iris.

¿Cuántos secesionistas habrá convertido a la fe unionista, el señor Zarzalejos? La pregunta es irrelevante. En cierta ocasión me encontraba en una remota ciudad del Congo donde sólo había dos blancos: yo y un viejo misionero belga. Recuerdo que le pregunté, de la manera más delicada posible: ¿Está seguro que las ideas religiosas del millón de personas que nos rodean son perfectamente erróneas y en cambio las suyas, que no mantiene a nadie más que usted, son verdades de una abrumadora perfección, incuestionables y superiores? Respuesta: Por supuesto. La siguiente pregunta fue cuántos africanos había convertido a la fe apostólica y romana en treinta años de misión. Ah, no, eso no, confesó, todo satisfecho: Ninguno. Lo que importaba era el apostolado.

Pero volvamos a la cuestión del principio: ¿deberíamos encontrar odioso José Antonio Zarzalejos, o al menos sus artículos fútiles y vocingleros, sus estruendos de ideólogo arcaico y periclitado?

En un relato autobiográfico, Herman Hesse explica que se recluyó en un balneario para superar una crisis nerviosa. Todo va bien hasta que en la habitación contigua se instala un cliente holandés, impertinente y barrigón, que le convierte la estancia en un infierno. Sólo los separa un leve tabique, y el holandés arrastra muebles, sus carcajadas son escandalosas. Su cama chirría y relincha, abuchea la mujer con unos aullidos guturales. Más que toser, brama. Hesse no puede más. Y había acudido al balneario para superar un estado depresivo! Pero entonces se hace una pregunta mágica: ¿y si por un instante, sólo uno, sustituyo el odio por la conmiseración? Hesse intenta visualizar el holandés cuando era pequeño, sus frustraciones, sus penas. Toda su vida. Intenta imaginar qué dolor profundo la había llevado al balneario. La madrugada siguiente, Hesse ya mira su vecino de otro modo. Comulga con su sufrimiento. Lo queire. ¿Podríamos hacer lo mismo con Zarzalejos? A ver.

Dicen del joven Churchill que la primera vez que ocupó un escaño, sentado junto a un viejo parlamentario de su mismo partido, miró las filas rivales y exclamó: ¡Ajajá! De modo que estos son nuestros enemigos (Recordemos que el parlamento inglés no es un hemiciclo, es un rectángulo: los grupos opuestos se sientan cara a cara). Y el veterano diputado le contesta: No, joven, no; los de aquí delante son nuestros adversarios. El enemigo detrás nuestro.

Al pobre José Antonio Zarzalejos le pasa lo mismo. Decir que su gente lo apaleó sería quedarse corto. Fue triturado, descuartizado, aniquilado en varias pugnas de estas de gabinete, tan madrileñas, que las moléculas no entienden. (Y que les importan un rábano, además). Como nos puede resultar odioso un hombre que ha sufrido el ataque cavernario desde todos sus frentes? Yo no sabía que la cosa fuera tan salvaje hasta que leí una sentencia en la que el juez condenaba Jiménez Losantos por haber difamado Zarzalejos. Durante más de un año, al parecer, Losantos había usado su micrófono para dedicarle los epítetos siguientes: calvorotas (sic), mentiroso, traidor, sicario, embustero, bobo, analfabeto funcional, inútil, zote, zoquete, fracasada, pobre diablo, pobre enfermo, nulidad, ruindad, pésimo director, director incompetente, ignorante, escobilla para los restos, Zanzalejos (sic), Carcalejos (sic) y, para acabarlo de rematar, Despojo intelectual y detritus humano. Amén.

Muy bien: le queremos. Algo, por lo menos. Pero por favor, que se nos concedan dos gracias. Primera: que, antes de bramidos que en Catalunya vivimos un ambiente crispado, lea en voz alta las sentencias de sus batallitas intestinas. Y segunda: en lugar de hacernos tanto la murga, ¿no se podría dedicar un poco más a sus enemigos?

Albert Sánchez Piñol

¡SÍ, AL MUSEO MILITAR! El artículo que La Vanguardia ha censurado a Sánchez Piñol.

9 Feb

¡Cielos, al Albert Sánchez Piñol, autor de VICTUS, muy pronto habrá que llamarle INVICTUS…!

La embajada española en Holanda boicoteó la presentación del libro.
Un dibujante relacionado con C’s y que compara a los catalanes con los nazis hace la versión en cómic…
Le censuran artículos en La Vanguardia…

¡SÍ, AL MUSEO MILITAR!

El señor Ricardo Álvarez-Espejo, teniente general del ejército, ha propuesto recientemente que se cree un Museo Militar en Barcelona, objetivo que considera “ambicioso e irrenunciable”. Nuestra opinión es que ya era hora que el ejército hiciera una propuesta que pudiera ser muy acogida por la sociedad catalana. Estamos seguros de que el señor Álvarez-Espejo se dejará asesorar, en una amable colaboración entre las fuerzas armadas y mundo civil.

Para empezar sería muy interesante que el Museo Militar dedicara una galería a las masacres que el ejército ha cometido históricamente contra la población civil catalana. Por ejemplo, escogiendo una entre tantas, los hechos de Cambrils de 1640, cuando después de un breve asedio la plaza se rinde a las tropas castellanas. Incumpliendo todos los pactos, el ejército masacró a más de setecientos cambrilenses.

Muy apropiada y visual sería una sección que se titulara: “Bombas sobre Barcelona”, donde se detallaran todos los bombardeos que el ejército español, y sus aliados, han perpetrado históricamente contra la capital catalana. Difícilmente encontraríamos otro caso de una urbe bombardeada tantas veces, y tan salvajemente, por el mismo ejército que supuestamente tenía que defenderla. Digo que sería una sección muy visual porque se podrían incluir croquis y gráficos de la devastación urbana y humana, así como modelos de los proyectiles empleados, que incluirían desde la arcaica balística del siglo XVII hasta las modernas bombas de fragmentación de la guerra civil española.

Otro apartado lo merecerían los enfermos de psicopatía que se han enfundado el uniforme militar y han recalado en Catalunya. Como por ejemplo Charles de Espagnac (1775-1839), un francés expulsado de su país, por reaccionario, pero que hizo carrera en el ejército español. Su demencia lo llevó a prohibir las barretinas, el pelo largo en los hombres y las trenzas en las mujeres. Le gustaba bailar bajo la horca, entre los pies de los cadáveres que había mandado colgar, borracho por una combinación de ron y aguardiente. Fernando VII siempre lo defendió: “Está loco, pero para estas cosas no hay otro”.

Una temática indispensable para cualquier Museo Militar que se precie sería la de los gobernadores militares y su relación con Catalunya. Recordemos la famosa frase del general Espartero. “Hay que bombardear Barcelona cada 50 años para mantenerla a raya”. Menos célebre es el capitán general Juan Zapatero y Navas, conocido por sus propias tropas como el general Cuatro Tiros. Y con razón. Su frase preferida era: “Yo sé cómo se arregla; a ese, ‘cuatro tiros’; a ese otro, igual. Cuatro tiros y se acabó el problema”. Los civiles catalanes, en cambio, preferían denominarlo el Vampiro por su afición a los fusilamientos indiscriminados. En cierta ocasión ajustició a un pobre chico jorobado, escogido al azar. ¿El motivo? Que según algunos delatores en la última revuelta obrera había participado un chico jorobado.

El general Severiano Martínez Anido no desmerecía a sus predecesores: en 1920, como gobernador militar de Barcelona, se enfrentó con el gobernador civil Carlos Bas, a quien acusaba de “blando”. Anido le exigió que le dejara fusilar a “gente como Eugeni d’Ors, Lluís Companys, Joaquín Montaner, Francisco Layret, Salvador Seguí, Ángel Pestaña, Mario Aguilar, Guerra del Río, los hermanos Ulled, y otros”. En sus memorias Bas narra el diálogo. Bas: “Señor gobernador militar, soy el gobernador civil, no un asesino”. Anido: “No es cuestión de asesinar sino de ejecutar. No emplee usted palabras malsonantes”.

Y puesto que nos referimos a “palabras malsonantes”, también se podría dedicar una sección del museo a la temática “La prensa militar y Catalunya”. En las hemerotecas hay centenares y centenares de artículos del siguiente estilo, publicado en La Correspondencia Militar, el 13 de diciembre de 1907: “El problema catalán no se resuelve, por la libertad, sino con la restricción; no con paliativos y pactos, sino por el hierro y por el fuego”.

¡Qué gran fortuna que hoy en día el ejército español ya no practique las “palabras malsonantes”, que sólo sean materia de memoria y de museo! Esto es loable y es cierto. Tan cierto como que el pasado mes de noviembre publicamos el artículo “¡Un paso al frente!”, en el que describíamos el caso de un militar en activo, el teniente Luis Gonzalo Segura, a quien la fiscalía militar le ha abierto un expediente que podría acabar con la solicitud de seis años de prisión. ¿El delito? Ser el autor de una obra de ficción, concretamente una novela, donde se describen unas fuerzas armadas en las que reina el nepotismo y la corrupción a gran escala. Cuesta de creer, así que lo repito: en pleno siglo XXI la jurisdicción militar española puede pedir una pena de seis años de prisión por escribir una novela.

Precisemos, para acabar, que el mismo señor Álvarez-Espejo, que ahora nos regala la afortunada iniciativa del Museo Militar, publicó inmediatamente un artículo de réplica en este diario, titulado “Otro paso al frente”, una réplica extraordinariamente peculiar, por cierto, puesto que en todo su artículo no mencionaba ni una sola vez el motivo de réplica: es decir, el teniente Segura y su caso.

Cuando escribo estas líneas, el teniente Segura vuelve a estar bajo arresto

NEVADA DE AYER: Esa basura botiflera de prensa catalana que tenemos.

5 Feb

Primero, primerísimo de todo, una pequeñas reflexiones:

1º No somos Noruega, no debemos estar preparados ante la climatología adversa como ellos.
2º La población tiene la piel muy fina, les entusiasma vivir en un país mediterráneo pero, por una vez que nieva de forma importante cada 5 años, le gustaría que todo funcionara como en Alemania…
3º El brutal expolio y obligados recortes hacen que nuestras administraciones no tengan los recursos para solventar un día de nevada con un mínimo de capacidad.
4º Que las autopistas más caras del mundo no tengan medios es un pitorreo inaceptable. Y que, como “premio”, devolvieran el importe del peaje es un chiste de mal gusto.

Por lo que, disfrutemos de esos 8 meses al año que podemos ir con manga corta. Veamos la nieve como una regalo del cielo. Y recordemos que, mientras seamos una nación expoliada y sin leyes propias, poco podremos hacer…

Dicho esto, la basura de prensa que tenemos en Catalunya es peor que la mesetaria, de los diarios de Madrid no espero nada, es más, tenemos la suerte que sus portadas son barulleras y, en muchos casos, nos descojonamos al verlas. Pero los de Catalunya son más subliminales (fueron a escuelas mejores) buscan un contexto por el cual tengamos la sensación que, por culpa de los mandatarios catalanes, no funciona nada. El mensaje es bien nítido… “¿si no nos aclaramos siendo comunidad cómo podremos hacerlo cuando seamos estado…?”

Juzguen ustedes mismos, he querido comparar las portadas catalanas con la de otras regiones:

Ya lo han visto, es la bronca continuada de la prensa unionista, incluso, su lenguaje es tan descaradamente anticatalán e infectado que coinciden con la palabra…

En cambio, las portadas de abajo pertenecen a unas regiones en las que no se dramatiza y que, de ninguna de las maneras, ponen en ridículo sus administraciones.

Mi desaliento de hace unos días viene dado precisamente por esto, porque el peor enemigo lo tenemos en casa. España, Madrid, solo puede hacernos lo que nosotros nos dejemos, así de claro, mañana mismo el Parlament podría declarar una DUI…

Pero el auténtico enemigo está en casa, los medios catalanes privados con más audiencia, lectores y subvenciones son ferozmente contrarios a la independencia.
Unos medios que el día después de la independencia saldrán cada mañana con la noticia menos positiva que concierne a la creación del estado.
Estamos jodidos…

Eso sí, en nuestras manos estará no comprarlos y obligar a nuestros gobiernos que no les subvencionen.

La Vanguardia pierde un 16% de ventas al mismo tiempo que aparece un plataforma de lectores en contra.

31 Jul

Por primera vez en su centenaria historia no llega ni a los 41.000 periódicos vendidos.

La Vanguardia española ha perdido en junio un -16’4% en ventas y un -10’9% en difusión…
O sea, cualquier otro director lo hizo mejor que Carol, Marius Carol…

Recuerdo cuando, en la época Pujol, en los gimnasios públicos, habían un centenar de Vanguardias gratis…

La Vanguardia convertida en una La Razón

Y a todo esto hay que sumarle que ha aparecido una plataforma de antiguos lectores en contra de La Vanguardia para que la gente deje de suscribirse.

Aquí el twitter
Aquí el blog con el número de telefóno para darse de baja…

Y aquí el manifiesto traducido al argentino:

La Vanguardia que queremos.

Desde hace muchos años que estamos suscritos y leemos diariamente La Vanguardia. Hasta ahora, este ha sido nuestro diario de referencia, tanto para las noticias que publicaba como por la calidad de sus colaboradores.

Pero últimamente estamos muy preocupados por el tono que ha ido tomando La Vanguardia, sobre todo a la hora de tratar el proceso que estamos viviendo actualmente en Catalunya. Silencios intencionados, titulares sesgados, magnificación de posturas contrarias y criminalización de las posturas favorables al estado propio, son sólo un ejemplo de una tendencia que nos preocupa.

Entendemos que lo que ha sido hasta ahora nuestro diario de referencia no está a la altura del momento político de nuestro país y no es el diario que queremos. Es por este motivo que hemos tomado la decisión de darnos de baja como suscriptores y dejar de comprarlo hasta que el actual equipo redactor no rectifique y trate las noticias sobre Catalunya con el rigor periodístico que creemos que debería tener.

Es por ello, y siguiendo el ejemplo de lo que ocurrió en 1959 con el asunto Galinsoga, que pedimos a los lectores que piensan igual que nosotros que se den de baja como suscriptores de La Vanguardia y recomienden a sus familiares y amigos que hagan lo mismo.

Por dignidad, dejamos de leer el periódico hasta que la actual dirección no rectifique.

Por dignidad, queremos una Vanguardia que nos represente a todos ya todas!

La Vanguardia sólo vende 39.571 ejemplares.

8 Jul

Ya no llega ni a 40 mil…
Si levantaran la cabeza los hermanos Bertomeu y Carlos Godó…

Vamos a ver, toda Catalunya a favor de la consulta y ERC ganando en todos los pueblos y ciudades catalanas (¡hasta en el Hospitalet!!!!) y el periódico empeñado en su españolismo fatuo…

Quien haya escuchado alguna vez a Carol, Marius Carol, en las tertulias de RAC1 o 8tv sabe que es peor que el Marhuenda. ¿Qué hace este sujeto con licencia para matar a La Vanguardia?

Pues, que me perdonen, pero me importa un pepino el futuro de tal publicación facha.

Y en las Españas más de lo mismo:

El Mundo sin Pedrojota pierde un 16% de ventas (actualmente con reducción de sueldo después de 2 ERE)
El ABC un 9’6% menos.
La Razón cae un 11’7%
El País desciende un 7’9%…

La Vanguardia y La Razón la misma m… son.

10 Jun
DESPEDIDA DE “SIGALA”…